Décimo día de prácticas:
Como todos
los días los niños se forman afuera del aula antes de entrar, les pedí que se
formaran bien y que al entrar se sentarían en el suelo y que deberían entrar
sin empujarse y sin gritar. Algunos se dispersaron y no siguieron la consigna por
lo que les pedí de nuevo que se sentaran y guardaran silencio. Pasé lista ya
que todos estaban sentados, faltaron cinco niños (Heily, Arleth, Erick, Paola y
Esmeralda). Después continuamos con la realización de la escenografía, les
indiqué que se sentaran en la mesa en dónde trabajaron el día anterior. Comencé
repartiendo el material para quienes no habían asistido ayer (Gerardo y María
Fernanda), a los demás que habían hecho su utilería les di cartón y goma para
que lo pegaran y recortaran. A los bomberos les dibujé algunos detalles que les
faltaban a su camión para que siguieran pintando, les di indicaciones de dónde
pintarían y con qué color, Carlos Ramón y Juan José pintaron una parte donde no
era, les dije que eso pasaba poque cuando doy indicaciones no ponen atención
por lo que para la otra deben estar muy atentos para que no vuelva a pasar. A Santiago
le pedí que me dibujara y pintara las llantas del camión de bomberos, a Gerardo
que pintara las letras de la patrulla, las veterinarias (Mya Zoe, Dayanna,
Diana, Giselle,) Doctora (Alondra) y cocinera (Valeria) me ayudaron a pintar el
mueble de la veterinaria. Le pedí a Juan Antonio, Mía y Carlos Ramón que
hicieran bolas de papel periódico, les mostré como para que ellos lo hicieran y
los dejé trabajar, me fui a apoyar a otros niños y cuando regresé Mía y Carlos
Ramón estaban jugando con el periódico y tenían un desastre, les dije que los
apuntaría en el pintarrón y que se llevarían estrella roja por no trabajar. Luego
Gerardo, Carlos Gabriel y Santiago pintaron el “Calimax”, Paola Montserrat y
Dayanna pintaron la ventana. Después de eso llegó la hora del lonche y quienes
estaban en su lugar y en silencio les fui diciendo que podían lavarse las manos
para lonchar. Carlos Ramón y Mía se quedaron al último y la profe Melissa me
dijo que los dejaría lonchar pero no saldrían a recreo. Regresando de recreo
comentamos los momentos de la obra y dónde estaría cada lugar. Por último la
profe Melissa entregó estrellitas, verdes, amarillas y rojas dependiendo cómo
se habían portado.
REFLEXIÓN:
Dar consignas
más precisas y claras para que los niños las comprendan. También considero que
el que Mía y Carlos Ramón, en parte,
estuvieran jugando fue porque no supervisé su trabajo y los dejé mucho tiempo
sin hacer nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario