6to día de prácticas
Al llegar
al jardín acomodé el material para la jornada, en ese momento llegó la profe
Elena quien estaría observando mi práctica, me revisó las planeaciones y me
preguntó lo que trabajaría hoy. Comenzaron a llegar los niños y tocó el timbre,
les pedí que formaran una fila para salir a honores a la bandera, Noel no quiso
salir y la profe Irma se quedó con él un rato antes de salir a ceremonia. De regreso
encontré en el pintarrón escrito el nombre del Noel en carita triste porque no
quiso participar. Empecé la sesión con una canción, los niños eligieron la de “la
taza”, luego Britney quería la de “así se lavan los dientes” y por último la de
“la casita”, las dos últimas las cantaron en su lugar por lo que al terminar ya
estaban sentados. Pasé lista, solo asistieron nueve niños, lo que fue inusual
ya que no fue un día lluvioso y por lo regular asisten más niños. Azul quería
contar cuántos niños había, los contó, al igual que Arturo y Britney, pero
ninguno dijo la cifra correcta, así que los conté yo y les dije que contaran
conmigo. Saqué las sillas desocupadas y acomodé las mesas porque eran muy pocos
niños, las acomodé de acuerdo a los rincones, cuatro mesas, y como eran pocos
niños solo había dos y una de tres niños cada una. Les mostré los ejercicios y
les pregunté si los reconocían, contestaron que si y mencionaron mucho el de serpientes
y escaleras, les dije que jugarían de nuevo pero que primero les daría las
indicaciones antes de empezar para que recordaran más la dinámica. Después de
explicar cada rincón otra vez, fui entregando las actividades a cada mesa, a
Oliver y German les tocó jugar a serpientes y escaleras, a Eduardo, Wendy y
Britney colorearon una imagen con el color de acuerdo al número que
correspondía, Danna J. y Azul jugaron al memorama de números, y en el último
rincón estaban Arturo y Noel con el ejercicio de contar los animales y escribir
la cantidad a cada uno. Pasé por todos los rincones para apoyarlos, mientras
iban terminando les cambiaba la actividad de otro rincón. Oliver y German
batallaron con el juego de serpientes y escaleras por lo que decidí omitirlo ya
que no era la primera vez que pasaba con otros niños, les cambié la actividad. Los
demás estaban trabajando bien conforme lo que comprendieron, no se inquietaron
tanto como la primera vez que se aplicó rincones. Al finalizar se guardaron los
materiales. Posteriormente se les dije a los niños que observaríamos los
avances de su frijolito, quienes estuvieran sentados y en silencio es
entregaría su frasco, uno por uno se los di y fascinados porque algunos ya tenían
una raíz saliendo de su frijol, Arturo ya lo llevaba adelantado por lo que lo
utilicé de ejemplo para mostrarlo a los niños y que vieran cómo quedaría el
suyo si lo cuidaban mucho. Al terminar los volví a poner en la ventana. No quedaba
mucho tiempo antes de lonchar y por los pocos niños que asistieron no pude
seguir con la actividad de decorar las portadas de sus libros artesanales, así
que les leí la historieta que anteriormente ya les había contado. Les pedí que
se sentaran en su lugar para escuchar las indicaciones, les mostré el libro y
dijeron de lo que estaba hecho, sí se acordaron de lo que les conté la semana
pasada, Azul dijo un diálogo de la historia y eso que solo se los había contado
una vez. Les pedí que se acomodaran en medio círculo para poder comenzar. La mayor
parte del tiempo que duró la historia, los niños estaban muy atentos y
comentaban lo que pasaría, ya que les gustó mucho y recordaban muchas cosas, al
terminar les pedí que se sentaran y quien estuviera bien sentado y calladito
podría salir a lavarse las manos para lonchar y después salir a recreo. Al regresar
tomaron agua y les indiqué que salieran al patio porque trabajarían con la profe
de música. Comenzaron a llegar los papás y ya cuando todos estuvieran sentados
los fui llamando a uno por uno para que se fueran, les entregué su carita feliz
y su tarea, entregué a los niños ya que la profe Irma salió un poco porque
tenía que ir por su hija, me dejó la indicación de que si tenía duda de alguien
le pidiera que la esperara, pero a todos los reconocí y no tuve ningún problema.
REFLEXIÓN:
Debo aplicar
otra actividad en lugar del serpientes y escaleras porque los niños no
comprenden bien cómo jugarlo. Debí hacer los frascos de los niños que no lo
llevaron de tarea, desde el viernes para que también observaran los cambios.