lunes, 23 de mayo de 2016

23 de mayo del 2016.

Sexto día de prácticas

Comenzaron a llegar los niños y algunos traían la tarea, a la mayoría se les olvidó, por lo que tuve que preparar otra actividad que hacía falta dar cierre. Sonó el timbre y se formaron para salir al salón de música para los honores a la bandera. Regresando nos saludamos, comentamos y anotamos la fecha en el pintarrón. Hoy solo faltaron dos niños, Carlos Iván y Dereck. Pedro levantó la mano y dijo que todos deberían de estar callados para leer el cuento, le dije que si que debían estar en silencio para poder pasar a la alfombra a escuchar la lectura, comencé a nombrar a los niños mesa por mesa para que se sentaran en la alfombra, ya que guardaron silencio les mostré el cuento y algunos ya lo habían escuchado, les mencioné el nombre “siete ratones”. Comencé a leer, no fue necesario pedirles que guardaran silencio en el transcurso ya que lo que hice fue levantar un poco la voz para llamar su atención, cuando se daban cuenta que debían prestar atención lo hacían, no pasó muchas veces, se mantuvieron atentos e interesados lo que duró el cuento. Al final hice preguntas, Pedro, Mía, Gael y Alexa contestaron a ellas ya que eran los que más estaban poniendo atención al espacio de preguntas, a Emiliano le pregunté para llamar su atención porque se puso a platicar. Después regresaron a su lugar, para hacer una actividad, primeramente les pregunté si recordaban lo que estábamos trabajando, contestaron que la comida saludable y chatarra, entonces de ahí partí para explicarles la actividad. Les mostré una hoja dividida a la mitad, de un lado estaba una X y del otro una palomita, y en la parte de debajo de los dos lados había un cuadro, les expliqué que la X representaría los alimentos chatarra y la palomita los alimentos saludables, les dije que dibujaran los alimentos que ellos quisieran pero que correspondieran a las dos categorías, después de dibujarlos los contaran para colocar el número en el cuadro. Les expliqué un ejemplo para que quedara más claro y les pregunté si tenían dudad, todos entendieron y ya querían comenzar. Les entregué a cada mesa una hoja con el ejercicio y les pedí que pasaran por la canasta de colores para que comenzaran a trabajar. Estuve pasando por las mesas para resolver dudas, no hubo ninguna, cuando iban terminando revisé sus trabajos y anoté al lado del dibujo lo que ellos me decían que  era, revisé también si la cantidad de dibujos correspondía con el número que anotaron. Cuando iban terminando me lo entregaban y podían leer un cuento mientras los demás terminaban también. Guardaron todo y platicamos un rato sobre la alimentación saludable, les comenté que habían mejorado un poco en su refrigerio algunos niños pero que debían mejorar más que si podían. Llegó la hora del lonche y Gael me dio una idea para dejarlos pasar por su lonchera, que mencionara las letras del abecedario y cuando pasara la letra de alguien, es quién pasaría por ella y así lo hice, todos reconocieron la inicial de su nombre. Pasé por las mesas a revisar el lonche y preguntarles que consideran que traían para poder darles su etiqueta y la pudieran colocar en la tabla. Sonó el timbre y salieron a recreo. De regreso, terminamos una actividad, la de los grupos alimenticios, les mostré solamente el cuento de “manos a la olla” y todos lo recordaron, les mencioné también mostrando mi mano, los grupos a los que correspondía cada uno. Les entregué su trabajo anterior y les expliqué lo que debían hacer, Pedro, Luis Francisco, Ayelen, Andrés y Jorge no asistieron a esa clase por lo que les entregué una en blanco para que lo hicieran. Comencé a explicar lo que debían hacer, que era recortar alimentos de los periódicos de ofertas, los alimentos que se mencionaban en el cuento o los que correspondieran a ese grupo alimenticio, les mostré una mano de las que ellos hicieron y les expliqué, así fue más fácil. Les entregué a cada mesa un periódico de ofertas del mercado para que lo compartieran con su mesa, comenzamos con el dedo pulgar (proteínas) les mencioné algunos alimentos que podían uscar, y así sucesivamente con los demás grupos alimenticios, (dedo índice: Hidratos de carbono; el dedo medio: agua; el dedo anular: grasas y el dedo meñique: las vitaminas y minerales). Edgar a pesar de estar platicando terminó su trabajo a tiempo, Andrés se distrajo mucho y estuvo jugando por lo que no concluyó su trabajo, Jorge estaba muy distraído y fue de los últimos en terminar al igual que Mía, los demás estaban concentrados y terminaron a tiempo. Mientras iban terminando recogían su material y eligieron hacer unas cartitas o dibujos mientras los demás terminaban. Se llegó la hora de salir y se comenzó a guardar todo, no todos guardaron sus materiales si no que las que se quedaron al final ayudaron a recoger lo que quedó.
REFLEXIÓN:
Debí pedir la tarea desde antes para tener más tiempo y poder recibirlas después si no la llevaban para sí poder comenzar la actividad, ya que por falta de las tareas no pude comenzarla.

viernes, 20 de mayo de 2016

20 de mayo del 2016.

Quinto día de prácticas

Comenzaron a llegar los niños y me entregaron la fruta que les había pedido, sonó el timbre para salir a activación física pero me quedé en el salón a acomodar las frutas para la actividad. Cuando regresaron Pedro dijo levantando la mano “lo que hacemos al entrar de bailar es leer un cuento profe” y le contesté que era muy cierto pero le pregunté cómo lo hacían, dijo que guardando silencio, sin correr y sentados en la alfombra, le dije que era correcto lo que estaba diciendo así que les pedí que la mesa más callada pasaría primero a sentarse y así sucesivamente hasta que todos estuvieran en la alfombra. Les mostré el cuento y pregunté si ya lo habían leído contestaron que si, Emiliano mencionó el nombre y así era si lo recordó. Comencé a leer el cuento y todos estaban muy atentos a pesar de haberlo escuchado antes. Al final comentamos sobre lo que trató. Se regresaron a su lugar y les dije que comenzaríamos la siguiente actividad, les dije que guardaran silencio y prestaran mucha atención para que comprendieran las instrucciones porque luego preguntan qué hay que hacer, les pregunté que dónde se compran las frutas y contestaron que en una tienda o en una frutería, entonces les dije que imaginaran que el escritorio era una frutería pero que si querían comprar alguna fruta debían pagar con letras, les expliqué que cada mesa tendría un puño de letras y debían buscar las que conformaran el nombre de la fruta que eligieran para después escribirla en una hoja, lo expliqué dos veces porque hubo dudas pero quedaron resueltas con la segunda vez que se explicó. Les entregué el material y pasaron por sus canastas, pasé a cada mesa a dejarles letras y comenzaron a trabajar. Estuve pasando por las mesas para poyar a quienes lo requerían, la profe Paty también me estuvo apoyando en eso. Pedro mejoró mucho en esta semana estuvo excelente en su comportamiento, trabajó muy bien y se involucró en todas las actividades muy interesado. Mientras iban terminando me entregaban su hoja y esperaron a los demás leyendo un cuento en su lugar, ya que todos habían terminado comencé a surtir los pedidos, en los vasos ponía las frutas que habían escrito y se los entregaba a los niños, aquí también recibí apoyo de la profe, ya que todos tenían su vaso con fruta comenzaron a comer, si querían más podían repetir. Sonó el timbre y salieron a recreo. Al regresar tocaba material así que se situaron en la alfombra o las mesas para jugar. Poco antes de salir les dije que guardaran todo para que escucharan la tarea, les expliqué de qué se iba a tratar y se emocionaron porque era un tema de su agrado. Llegaron los papás y les entregué la tarea.
REFLEXIÓN:
Debí modificar las letras porque el formato no era comprensible para los niños y fue algo que se les dificultó para encontrar las letras.

jueves, 19 de mayo de 2016

19 de mayo del 2016.

Cuarto día de prácticas.

Después de salir a activación física, regresamos al salón, comentamos y anotamos la fecha, hoy solo faltaron cuatro niños, Luis Francisco, Mía, Ayelen y Eiza. Les pregunté qué hacíamos al principio de las clases, contestaron que leer un cuento, les pregunté las reglas para esto y ya saben que deben irse a sentar a la alfombra en silencio, sin empujarse y sin correr pero ya que se les indique el momento para hacerlo. De mesa en mesa se fueron acomodando, les mostré el cuento y dijeron que ya lo habían escuchado, Pedro dijo que se llamaba pato rosa, le dije que así se llamaba el personaje pero que el cuento era el de “empatados”. Ya que todos estaban en silencio comencé a contarlo. Siguen mostrándose interesados cuando se les lee un cuento, es sencillo contarlo porque están prestando atención. No fue necesario llamarle la atención a nadie, incluso antes de comenzar, Andrea me dijo que se cambiaría de lugar porque siempre platica con Nataly y Ana Valeria. Al terminar el cuento les hice algunas preguntas sobre él y se regresaron a su lugar después de contestarlas, eligieron una calcomanía por haber tenido un buen comportamiento durante la lectura. Después continuamos con la actividad de la lotería, di las instrucciones antes de comenzar, algunos estaban un poco inquietos por lo que tuve que alzar la voz un poco, les pedí que guardaran silencio y quién estuviera callado ayudaría a repartir el material. Pasé por las mesas para repartir las tapas que servirían como fichas, en eso entró la profesora Marylu para observarme, seguí repartiendo fichas y les pedí que ya que tuvieran todos sus materiales, pasaran por colores para completar su material. Pedro y Jorge preguntaron qué se tenía que hacer y les dije que les volvería a explicar por si no había quedado claro o no escucharon las indicaciones. Lo que tenían que hacer es observar la tarjeta que se fuera mostrando e identificar si la tenían en su hoja (como la lotería) y al encontrarla debían escribir la palabra. Después comenzamos a jugar, fui nombrando las tarjetas, Gael, Jorge y Emily fueron los que más participaron al mencionar las letras que componían cada palara, a los demás se les dificultaba un poco. Pedro también participó mucho sobre todo al mencionar las vocales, permaneció muy interesado y entusiasmado con la actividad, todos estaban muy atentos, no hubo necesidad de llamarles la atención como al principio cuando todavía no comprendían muy bien qué debían hacer pero conforme la marcha comenzaron a interesarse y esperaban con ansias que saliera una de sus cartas. Edgar terminó primero y trabajó muy bien, se concentró y se mantuvo tranquilo. Después fueron terminando los demás, pusieron su nombre a su trabajo y pudieron pasar al área de alfombra para leer un cuento en lo que los demás terminaban. Se hicieron las 10:03 y nos tocaba clase de música pero la profe Paty me dijo que si quería terminar lo hiciera, de todas formas los niños estaban muy interesados por lo que continúe. Alcanzaron a terminar cuando ya era tiempo de lonchar. Se guardó el material y comenzaron a lonchar, pasé a cada mesa a preguntar y checar el lonche para entregarles a cada quién la etiqueta que correspondía a su refrigerio para que la colocaran en la tabla de registro. Sonó el timbre y salieron a recreo. Regresando les tocó computación, se llegó la hora de salida y les entregué a los papás la tarea para mañana.

REFLEXIÓN:
Creo que puedo mejorar al momento de dar las instrucciones, ser más específica para que todos puedan comprenderla.

miércoles, 18 de mayo de 2016

18 de mayo del 2016

Tercer día de prácticas
RPMG180516-3
Primero nos dirigimos a la explanada para la activación física y al regresar nos saludamos y se escribió la fecha. Asistieron veintitrés niños, solo faltó Luis Francisco. Después les pregunté qué hacemos después de la activación, contestaron que leer un cuento, les recordé las reglas y les pedí que se sentaran en la alfombra, moví a Edgar, Andrés, Emiliano y Sergio porque se distraen mucho. Comencé mostrándoles el libro y comentaron que ya lo habían leído, les recordé el nombre “martes peludo”  y comencé a leer, mantuvieron la atención en el cuento, Pedro pidió que lo leyera de nuevo, pero debíamos continuar con otra actividad. Después les mostré una naranja y entre todos comentaron sus características y lo que se puede hacer con ella, mientras yo anotaba las características en el pintarrón, tardaron en decir que también se podía hacer jugo, tuve que darles pistas para llegar a eso.  Les pedí que formaran equipos de 4 personas, tardaron un poco en formarlos, decidí que los hicieran ellos para que resolvieran ese problema, batallaron un poco pero al final lo lograron. Después batalle para que guardaran silencio para que escucharan las indicaciones, les entregué una hoja para que entre el equipo se pusiera de acuerdo en cómo iban a partir la naranja y quienes iban a hacer las cosas, ya que se pusieron de acuerdo les entregué el material para que trabajaran diciendo que tuvieran mucho cuidado. Pasé por las mesas de trabajo para verificar que estuvieran trabajando todos los integrantes del equipo, me llamó la atención que al pasar por la mesa de donde estaba Andrés, estaba sentado con brazos cruzados, me quedé un poco para saber qué estaba pasando, el solo miraba cómo los demás realizaban el trabajo, me acerqué a él y le pregunté por qué no estaba trabajando, contestó que porque no quería hacer nada. Al final se compararon las cantidades de jugo de los vasos, limpiaron todo y loncharon. Después de recreo terminaron la actividad dibujando en su hoja los vasos. Salimos a educación física, todos alcanzaron a pasar el aro y después nos fuimos a música.
REFLEXIÓN:

Al final la decisión de dejar juntos a Emiliano, Edgar, Derek y Sergio no fue la acertada, quería permitirles trabajar juntos y demostraran que podían sacar su trabajo adelante sin discutir y arrebatarse los materiales, pero no funcionó.

martes, 17 de mayo de 2016

17 de mayo del 2016.

Segundo día de prácticas

El día amaneció muy frio y medio lluvioso, se miraban muy pocos niños, asistieron diecinueve.  Se comenzó la jornada con la activación física. Al regresar al salón nos saludamos y anoté la fecha en el pintarrón primero preguntándoles a los niños qué día era. Después les pregunté si recordaban lo que hicimos el día anterior al comenzar el día, levantaron la mano y participaron diciendo que leímos un cuento, entonces les recordé cómo debíamos hacerlo, en silencio y sin correr ni empujarse pasaran a la alfombra, les mostré el cuento y pregunté si lo habían escuchado antes, nadie lo conocía, les mencioné el nombre “manos a la olla”. Comencé a contar el cuento y durante la lectura hacía énfasis en los grupos alimenticios que representaban los dedos de la mano, por lo que les pedí que los señalaran cada quién con su mano. Al terminar, les hice preguntas sobre el cuento y recordamos los grupos alimenticios ahí mencionados, después pasaron a su lugar para comenzar otra actividad. Se repartió el material para jugar a la lotería, pero solo eso porque ya era hora de salir a cantos y juegos y al regresar solo comenzar a jugar. Jugaron relevos, me involucré porque faltaba un alumno en un equipo. Era de darse una marometa o reptar en la colchoneta y después botar una pelota dos veces. Regresando continuamos con la lotería, les gustó, se mantuvieron interesados aunque la emoción les ganaba y gritaban mucho cuando salía una de sus casillas, al terminar comentamos sobre las imágenes de comida saludable o chatarra que aparecían en sus cartas. Loncharon, clasificaron su refrigerio, y pegaron sus envolturas en el rotafolio. Salieron a recreo, se metieron antes porque comenzó a llover un poco, en el salón jugaron con material el tiempo que les quedó. Guardaron todo comenzamos la actividad de los grupos alimenticios en la mano, continuación del cuento de “manos a la olla”, dibujé una mano en el pintarrón, y en cada dedo escribí el grupo que correspondía para que ellos lo escribieran en su hoja, al terminar la colorearon a su gusto. La mayoría intentó escribir, Derek se le dificultó un poco más y solo dejó transcurrir el tiempo sin seguir intentándolo, solo logró escribir un grupo. Llegó la hora de salida y mientras esperaban a sus papas pudieron dibujar o leer un cuento.
REFLEXIÓN:

Debí apoyarme de materia visualmente más atractivo para que los niños trabajaran mejor.

lunes, 16 de mayo de 2016

16 de mayo del 2016.

Primer día de prácticas

Primeramente se llevó a cabo la ceremonia, al regresar saludé a todos los niños y les recordé que estaría trabajando con ellos otras dos semanas. Anoté la fecha en el pintarrón y comencé mencionando las reglas para comenzar a trabajar, debían guardar silencio y poner atención a la consigna. Tardé un poco en que se mantuvieran atentos pero lo logré, les dije que se sentaran en la alfombra porque les leería un cuento y que debían estar en silencio y atentos para que al final pudieran contestar preguntas referentes a la historia y también pudieran ganarse una calcomanía al final. Les mostré el cuento y la mayoría sabía cuál era “Golosina y perrosozo”. Comencé a leerlo y me sorprendió que se mantuvieran muy atentos ya que en otras ocasiones es difícil mantener la disciplina, les interesó el cuento a pesar de que ya lo habían escuchado. Al terminar les hice preguntas sobre el cuento y sobre las palabras que se repitieron más, en ese momento si comenzaron a subir un poco la voz, por lo que les pedí que se regresaran a su lugar para continuar trabajando. Les hablé un poco sobre la comida chatarra y la saludable después de escuchar sus participaciones sobre el tema, lo relacionaron mucho con el cuento que les leí al principio. Después de comentar, les dije que clasificaríamos unas imágenes de alimentos, estaban revueltas entre saludables y chatarra, cada uno pasó a colocarla en el lugar que le pareció correcto, todos acertaron y si hubo dudas pero entre ellos las resolvieron. Al terminar les entregué una hoja y les pedí que pensaran en el lonche que traían o habían traído anteriormente para que los dibujaran en la hoja, pasaron por la canasta de colores para comenzar, al terminar sus dibujos les escribí a un lado lo que trajeron para que ellos lo escribieran también. Después loncharon y eligieron la etiqueta que correspondía a su refrigerio para colocarla en la tabla de registro. Salieron a recreo. Al regresar acomodé las mesas para trabajar con rincones, les pregunté si recordaban cuando trabajamos diferentes actividades, y comentaron que si hasta mencionaron las actividades, les dije que esta vez trabajaríamos de la misma manera pero con otras actividades. Les dije que explicaría cada una de ellas pero que debían poner mucha atención. Mencioné las consignas de cada rincón y al terminar repartí el material de cada uno, cuando comenzaron pasé a cada mesa para resolver dudas. Casi al acabar el tiempo, Ariana dijo que ya se había aburrido, la moví a otro rincón y pasó lo mismo, no tenía ganas de trabajar, los demás siguieron trabajando e intentaron realizar lo mejor posible las actividades, al final Sergio y Emiliano solo jugaron con el material del rincón donde estaban sin realizar la actividad como debía ser. Se llegó la hora de salir y se guardó el material.
REFLEXIÓN:

Las actividades de los rincones serán modificadas para evitar que los niños se aburran o jueguen sin realizar la actividad como esta planeada.