3er día de práctictas
Llegué al
Jardín a las 8:15, comencé a acomodar el material del día. Revisé si el disco
con canciones que grabé ahora si lo reproducía la grabadora porque el lunes no
lo utilicé por lo mismo, pero esta vez tampoco se pudo así que tendré que
grabarlo bien. Comenzaron a llegar los niños y como todos los días buscaban la
silla con su nombre, algunos se quedaban sentados y otros agarraron un libro,
sonó el timbre y comenzaron a guardar los libros en su lugar, Wendy y Diva
llegaron inquietas como ayer y no obedecieron cuando les pedí que guardaran su
libro y se sentaran. Comencé a pedirles que pasaran al pintarrón a que buscaran su nombre de uno por uno,
todos lo reconocen más rápido a excepción de Britney y Carmen a quienes aún se
les dificulta. En el momento en que los demás buscaban su nombre, Oliver tomó
dos juguetes y se sentó, se los pedí y no quiso dármelos, Wendy se los quitó y
éste la golpeo con el juguete, lo regañe y le dije que si seguía con ese
comportamiento pondría su nombre en la carita triste a lo que me contestó
gritando que no lo hiciera, después de un rato se calmó y me dio los juguetes. Comencé
a decirles que cantaríamos la canción de la casita y que sería desde muy
despacito a más fuerte, lo hicieron como les indiqué pero Oliver estaba distraído
y no participó hasta que ya habíamos terminado y quiso que cantáramos otra vez,
le dije que ya lo habíamos hecho dos veces pero no había puesto atención, le
dije que la cantaríamos una vez más pero que participara y así lo hizo. Hoy fue
el día en que se tomó las fotos así que la maestra me dijo que no aplicara una
actividad muy larga porque probablemente no la terminarían por la sesión de
fotos, así que solo les pregunté quiénes sabían contar y hasta qué número para
que al regresar pudieran hacer el ejercicio, les expliqué lo que alcancé antes
de salir a tomarse las fotos. Regresando del salón de música (donde tomaron las
fotos) les pedí que pusieran mucha atención para que supieran que haríamos, les
mostré un ejemplo de lo que debían hacer con el material que era una tabla con
clavos enumerados del uno al diez y ellos debían unir desde el uno, dos y así
sucesivamente hasta llegar al diez. Les pedí
que cuidaran el material mientras iba entregándolo, ya que todos lo tenían pasé
a cada mesa a revisar, la mayoría lo estaba haciendo como quiso y les volví a explicar
cómo debían hacerlo pero aun así o siguieron haciendo como quisieron. Mientras unos
iban terminando les entregué una hoja con un ejercicio de unir puntos así como
debieron hacerlo con el tablero, también del uno al diez era unir los puntos
para formar el dibujo y después colorearlo, solo Carlos, Emily, Azul, Oliver y
Valeria unieron los puntos, los demás solo lo pintaron. Cuando terminaron les
pedí que escribieran su nombre y les presté su tarjeta para que se apoyaran,
Azul ya lo escribe sin ayuda de la tarjeta pero Carlos mirando su nombre logró
hacerlo, Oliver y Eduardo con ayuda mía ya trazan algunas letras. Cuando ya
habían terminado algunos los dejé que jugaran con plastilina, lo que fue un
completo error ya que al ver que unos jugaban los demás querían también y no
terminaron bien su trabajo. Dejé que la usaran como por cinco minutos y les
pedí que la guardaran para poder comenzar con la siguiente actividad pero no
hicieron caso porque querían seguir jugando, tuve problemas con el control de
grupo en ese momento, la docente me ayudó con algunos niños como Noel y Oliver
mientras les pedía a los demás que ya guardaran. Después de tanto esperar para
que guardaran les expliqué la siguiente actividad, les mostré los hisopos y les
pregunté qué eran y para qué servían, la mayoría contestó que para limpiar las
orejas, les dije que esta vez lo usaríamos para pintar su nombre en una hoja,
les mostré la hoja y expliqué lo que debían hacer, seguir con el hisopo y pintura la línea de
todo su nombre, por encima no por el espacio en blanco sino que debían seguir
la línea sin salirse. Les fui entregando el material y la docente me ayudó a
repartir las hojas mientras yo entregaba los hisopos, les di tapas con pintura
para que comenzaran. Fui pasando por las mesas para observar como estaban
trabajando, los que siguieron las indicaciones fueron Britney, Carlos, German,
Carmen, Danna, Arturo, Wendy e Ilse, los demás pintaron por donde quisieron o
rellenaron en lugar de seguir la línea. Mientras iban terminando colocaban su
hoja en el suelo para que se secara, tiraban el hisopo a la basura y los dejé
salir a lavarse las manos. Al regresar ya era la hora de lonchar, me di cuenta
de que no terminaron todo su lonche siendo que se lo comen todo o al menos la mayoría.
Salieron a recreo y al regresar tomaron agua y les pedí que se formaran para ir
a clase de música. Llegando allí la maestra les pidió que se acostaran en la
alfombra para relajarse y después continuar con una canción, participaron muy
bien y hasta Oliver bailó, terminó la clase y nos fuimos al salón porque ya
habían llegado los papás, tampoco hubo tiempo para dar caritas felices, pero
Diva y Noel estaban en la carita triste por portarse mal y no seguir
indicaciones.
REFLEXIÓN:
A mi
parecer las actividades eran buenas pero no hubo un diagnóstico previo de hasta
qué número reconocían por lo que se les dificultó realizar la actividad, debí
de dar una repasada de los números antes de comenzarla. Me hace falta más
firmeza al momento de dar las sanciones y al momento de llamarles la atención
ya que en ocasiones no obedecían a lo que les pedía.
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