viernes, 11 de marzo de 2016

11 de marzo del 2016.

Quinto día de prácticas

Llegué a acomodar mi material para trabajar, pegué el rotafolio para que al iniciar la actividad no me quitara tiempo ni distrajera a los niños en ese momento. La profesora Paty llegaría un poco tarde por lo que me quedé sola con los niños, pero una auxiliar se quedó para apoyarme por cualquier cosa. Llegaron los niños y salimos a activación física. Al regresar comenzamos la actividad para iniciar bien el día, Pedro se cambió del lugar que le había asignado así que le dije que debía permanecer en su lugar pero no quiso por lo que coloqué su nombre en el color rojo del semáforo de la conducta hasta que regresara a su lugar. Comenzamos comentar la fecha del día y la identificaron en su calendario, después contamos todos juntos cuántos niños asistieron, fueron diecinueve y luego con las estrellas con sus nombres pasé lista. Pedro estaba muy inquieto y no guardaba silencio. Al terminar empezamos la siguiente actividad, les expliqué que en una bolsita había unas tarjetas diferentes y cada quien tomaría una sin mirarla, no podrían intercambiarla con nadie, ya que todos la tuvieron les dije que inventaríamos un cuento con ellas, cada quién inventaría una parte del cuento dependiendo la imagen en su tarjeta, les pregunté cómo se inician los cuentos y contestaron que “había una vez”, entonces lo anoté en el rotafolio y quien estuviera en silencio podría participar primero. Pedro estaba muy quieto por lo que le permití participar primero y lo hizo muy bien, después continuaron los demás. Después de un rato Pedro volvió a comportarse muy inquieto y no quería permanecer en su lugar ni en silencio, por más que le llamaba la atención no hacía caso. Continuamos con las otras tarjetas, pero Pedro seguía inquieto, me acerqué a platicar con el y me abrazó, le pregunté qué le sucedía y me dijo que ya quería lonchar, le pregunté si había desayunado y contestó que no había alcanzado, le dije que revisaría la hora para ver cuánto faltaba para lonchar, faltaban quince minutos así que le pedí que esperara un poco más pero sentado y aceptó. Los demás comenzamos a alterarse por lo que contamos la canción de las velitas, al terminar continuamos con el cuento, pero solo lograron participar diez niños. Cuando llegó la profesora Paty ya era el momento para lonchar pero les indicó que pasaran un poco al salón de música para ensayar una vez la coreografía para el festival de primavera. Salieron a recreo y al regresar jugaron con material, ya que los viernes ya lo tienen establecido.
REFLEXIÓN:
Debí ubicar a todos los niños frente al pintarrón a la misma distancia para que no se distrajeran tan fácil desde sus mesas porque así platicaban mucho y no ponían atención.  

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