Quinto día de prácticas
Llegué a
acomodar mi material para trabajar, pegué el rotafolio para que al iniciar la
actividad no me quitara tiempo ni distrajera a los niños en ese momento. La profesora
Paty llegaría un poco tarde por lo que me quedé sola con los niños, pero una
auxiliar se quedó para apoyarme por cualquier cosa. Llegaron los niños y
salimos a activación física. Al regresar comenzamos la actividad para iniciar
bien el día, Pedro se cambió del lugar que le había asignado así que le dije
que debía permanecer en su lugar pero no quiso por lo que coloqué su nombre en
el color rojo del semáforo de la conducta hasta que regresara a su lugar. Comenzamos
comentar la fecha del día y la identificaron en su calendario, después contamos
todos juntos cuántos niños asistieron, fueron diecinueve y luego con las
estrellas con sus nombres pasé lista. Pedro estaba muy inquieto y no guardaba
silencio. Al terminar empezamos la siguiente actividad, les expliqué que en una
bolsita había unas tarjetas diferentes y cada quien tomaría una sin mirarla, no
podrían intercambiarla con nadie, ya que todos la tuvieron les dije que
inventaríamos un cuento con ellas, cada quién inventaría una parte del cuento
dependiendo la imagen en su tarjeta, les pregunté cómo se inician los cuentos y
contestaron que “había una vez”, entonces lo anoté en el rotafolio y quien
estuviera en silencio podría participar primero. Pedro estaba muy quieto por lo
que le permití participar primero y lo hizo muy bien, después continuaron los
demás. Después de un rato Pedro volvió a comportarse muy inquieto y no quería
permanecer en su lugar ni en silencio, por más que le llamaba la atención no
hacía caso. Continuamos con las otras tarjetas, pero Pedro seguía inquieto, me
acerqué a platicar con el y me abrazó, le pregunté qué le sucedía y me dijo que
ya quería lonchar, le pregunté si había desayunado y contestó que no había
alcanzado, le dije que revisaría la hora para ver cuánto faltaba para lonchar,
faltaban quince minutos así que le pedí que esperara un poco más pero sentado y
aceptó. Los demás comenzamos a alterarse por lo que contamos la canción de las
velitas, al terminar continuamos con el cuento, pero solo lograron participar
diez niños. Cuando llegó la profesora Paty ya era el momento para lonchar pero
les indicó que pasaran un poco al salón de música para ensayar una vez la
coreografía para el festival de primavera. Salieron a recreo y al regresar
jugaron con material, ya que los viernes ya lo tienen establecido.
REFLEXIÓN:
Debí ubicar
a todos los niños frente al pintarrón a la misma distancia para que no se
distrajeran tan fácil desde sus mesas porque así platicaban mucho y no ponían
atención.
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