Quinto día de prácticas
Comenzaron
a llegar los niños y me entregaron la fruta que les había pedido, sonó el
timbre para salir a activación física pero me quedé en el salón a acomodar las
frutas para la actividad. Cuando regresaron Pedro dijo levantando la mano “lo
que hacemos al entrar de bailar es leer un cuento profe” y le contesté que era
muy cierto pero le pregunté cómo lo hacían, dijo que guardando silencio, sin
correr y sentados en la alfombra, le dije que era correcto lo que estaba
diciendo así que les pedí que la mesa más callada pasaría primero a sentarse y
así sucesivamente hasta que todos estuvieran en la alfombra. Les mostré el
cuento y pregunté si ya lo habían leído contestaron que si, Emiliano mencionó
el nombre y así era si lo recordó. Comencé a leer el cuento y todos estaban muy
atentos a pesar de haberlo escuchado antes. Al final comentamos sobre lo que
trató. Se regresaron a su lugar y les dije que comenzaríamos la siguiente
actividad, les dije que guardaran silencio y prestaran mucha atención para que
comprendieran las instrucciones porque luego preguntan qué hay que hacer, les
pregunté que dónde se compran las frutas y contestaron que en una tienda o en
una frutería, entonces les dije que imaginaran que el escritorio era una frutería
pero que si querían comprar alguna fruta debían pagar con letras, les expliqué
que cada mesa tendría un puño de letras y debían buscar las que conformaran el
nombre de la fruta que eligieran para después escribirla en una hoja, lo
expliqué dos veces porque hubo dudas pero quedaron resueltas con la segunda vez
que se explicó. Les entregué el material y pasaron por sus canastas, pasé a
cada mesa a dejarles letras y comenzaron a trabajar. Estuve pasando por las
mesas para poyar a quienes lo requerían, la profe Paty también me estuvo
apoyando en eso. Pedro mejoró mucho en esta semana estuvo excelente en su
comportamiento, trabajó muy bien y se involucró en todas las actividades muy
interesado. Mientras iban terminando me entregaban su hoja y esperaron a los demás
leyendo un cuento en su lugar, ya que todos habían terminado comencé a surtir
los pedidos, en los vasos ponía las frutas que habían escrito y se los
entregaba a los niños, aquí también recibí apoyo de la profe, ya que todos
tenían su vaso con fruta comenzaron a comer, si querían más podían repetir.
Sonó el timbre y salieron a recreo. Al regresar tocaba material así que se
situaron en la alfombra o las mesas para jugar. Poco antes de salir les dije
que guardaran todo para que escucharan la tarea, les expliqué de qué se iba a
tratar y se emocionaron porque era un tema de su agrado. Llegaron los papás y
les entregué la tarea.
REFLEXIÓN:
Debí
modificar las letras porque el formato no era comprensible para los niños y fue
algo que se les dificultó para encontrar las letras.
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