miércoles, 25 de noviembre de 2015

25 de noviembre del 2015.

3er día de prácticas

Al llegar acomodé el cañón para presentarles a los niños un video-cuento, no acomodé las sillas porque creí que sería mejor que se sentaran en la alfombra. El día amaneció lluvioso por lo que asistieron pocos niños, solo fueron nueve, acomodé cuatro mesas juntas en el centro porque eran pocos niños. Les dije que formaríamos una fila para salir a la biblioteca a escuchar un cuento, caminando con cuidado llegamos a la biblioteca. Ya estando ahí les pedí que se sentaran. Al principio se mostraron interesados en escuchar el cuento pero poco después se fueron distrayendo, German y Wendy comenzaron a jugar y a moverse de lugar, les llamé la atención y les pedí que escucharan el cuento, cuando se terminó les hice algunas preguntas pero no contestaron todas. Después les proyecté un cuento y se los leí, como el primero al principio prestaron atención pero luego llegó la profe y algunos papás y se distrajeron, terminé de contar el cuento, pregunté al final de qué se trataba y German a pesar de haber estado jugando respondió correctamente. Ya en el salón se acomodaron en su lugar, la profe estaba haciendo evaluaciones por lo que estaba llamando a niño por niño, mientras les pedí que quienes habían llevado la tarea la compartieran con los demás, como eran pocos si alcanzaron a compartirla, luego se continuó con la actividad que se empezó la clase anterior. Les pregunté a los niños si recordaban el dibujo que colorearon ayer, se los mostré y contestaron que si, les dije que terminaríamos el trabajo, Wendy se fue antes por lo que no pudo colorearlo y le di uno en blanco, a los demás les entregué el que ya habían realizado. Les mostré unos animales los cuales debían colocarlos en su dibujo de acuerdo al lugar donde corresponden, ya sea en la tierra, cielo o mar. Entre todos comentaron el lugar al que pertenecían, German colocó la mariposa en el mar y me explicó que la había puesto ahí porque se estaba bañando, el tiburón lo colocó casi en el cielo porque éste había saltado fuera del agua. Los demás los colocaron correctamente. Mientras iban terminando los colocaban en el suelo para que se secara la goma, faltaban algunos niños por acabar así que a los demás los dejé usar play-doh. Cuando a todos terminaron les pedí a los demás que guardaran el material porque jugaríamos a la lotería de números, les entregué el tablero a cada quién y sus fichas pero en eso llegó la maestra de música y lo dejamos para después de recreo. Después de la clase de música se lavaron las manos para lonchar y después salieron a recreo. Ya en el salón les volví a repartir el material y ya pudimos jugar. Azul logró identificar los números hasta el doce cuando los mostraba y no decía el nombre. Llegaron los papás y les fui entregando las caritas felices para que pudieran irse.
REFLEXIÓN:
En el momento de proyectar el cuento me habría funcionado mejor si los niños hubieran estado sentados en las sillas y no en la alfombra, ya que así se distrajeron más. 

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