2do día de prácticas
Al llegar al
salón le pedí a la profe Irma una recomendación sobre la manera de trabajar con
rincones, le comenté que la actividad la acomodé en mi plan semanal, después de
educación física lo que ya pensándolo bien me pareció que no funcionaría muy
bien, ya que estarían más inquietos y no prestarían atención a las
instrucciones. La profe me comentó que educación física no nos tocaba en ese
horario lo que me pareció bien porque así podía ocupar la primer parte de la
mañana para trabajar con rincones. Acomodé las mesas separadas con cuatro
sillas cada una para así conformar los cuatro rincones, coloqué
estratégicamente las sillas de los niños en los rincones dependiendo de las
actividades que se realizarían en cada uno. Se comenzó la jornada con la actividad
para empezar bien el día, les pregunté qué canción querían cantar, sí la de
Chuchuhua o la de la taza, escogieron la de la taza, reproduje la canción y
todos comenzaron a bailar muy animados, pues ya tenían tiempo sin bailar y
cantar antes de iniciar la clase. German sigue sin querer involucrarse, le tuve
que pedir varias veces que bailara y cantara como los demás y lo hacía pero por
ese momento ya después se quedaba parado de nuevo. Al terminar la de la taza,
les puse la de la casita la cual debían cantarla desde sus sillas para que al
dejar de cantar ya estuvieran en su lugar. Después pasé lista y les recordé que
solo debían levantar la mano y estar en silencio, y así lo hicieron. Posteriormente
les pregunté quién había hecho la tarea, solamente Azul, Alan, Diva, Emily,
Ilse, Carmen, German, Noel y Danna cumplieron con la tarea, les pedí que
levantando la mano pasaran a comentar su tarea, pasó Emily, Azul, Danna y
German, no siguieron los demás porque ya estaban muy inquietos y pasamos mejor
a la actividad. Primeramente les dije que había acomodado las mesas de esa forma
(ya que me lo preguntaron anteriormente), porque trabajaríamos diferente esta
vez. Les expliqué que cada mesa trabajaría algo diferente, les presenté primero
el material con el que iban a trabajar en el rincón uno, el memorama, les
pregunté si sabían cómo jugarlo pero respondieron que no, por lo que tuve que
explicarlo muy bien para que comprendieran de que trataba, en ese rincón
estaban Oliver, Noel, Britney y Danna G., los coloqué así porque necesitan reconocer
un poco más los números, me arriesgué a que Oliver y Noel estuvieran juntos lo
que no resultó del todo mal. Expliqué el segundo rincón, el juego de serpientes
y escaleras, que tampoco conocían cómo se jugaba, les expliqué cada quién
tendría una ficha para poder moverla y un solo dado, todos debían empezar en el
área de inicio, por turnos tirar el dado y avanzar las casillas que correspondieran
al número que les tocó, en ese rincón estaban Eduardo, Valeria, Emily e Ilse. Mostré
el ejercicio que realizarían en el rincón tres, un dibujo dividido en distintas
partes y cada una con un número que debían colorear del color indicado,
contenía números del uno al cinco, en ese estaban Wendy, German y Carmen. Por último
en el cuarto rincón, les presenté el ejercicio, una hoja con diferentes
colecciones de objetos los cuales debían contar y colocar la cantidad que
correspondía en la línea de al lado, ahí estaban Azul, Diva, Danna J. y Alan. Cuando
comenzaron a trabajar pasé por los rincones para observar su trabajo, en el
rincón del memorama, no respetaban los turnos para jugar, solamente cuando yo
estaba cerca y se los recordaba. En el rincón de serpientes y escaleras, no
estaban jugando como realmente se juega, les expliqué de nuevo cómo hacerlo
pero estaban muy inquietos y tiraban las fichas o el dado. En el rincón de las
colecciones estaban trabajando muy bien y lograron realizar el ejercicio. En el
último rincón del dibujo con números, batallaron un poco para distinguir los
números porque no se miraban muy bien pero si comprendieron la consigna. Los niños
no recorrieron todos los rincones porque ya estaban inquietos y estaban
trabajando nomas por cumplir con la actividad y no porque quisieran hacerlo. Se
guardó el material y ya que todos estaban en su lugar les dije que saldríamos
al patio a la clase de educación física, les di las indicaciones dentro del
aula y si funcionó porque al salir ya sabían lo que debían hacer. Formaron una
fila y salieron al patio para sentarse donde les indiqué, Wendy se sentía mal y
no quizo salir, la profe me dijo que se quedaría con ella dentro del salón. Luego
nos tomamos de las manos para formar una rueda, nos soltamos y comenzamos a
hacer calentamiento, primero mover la cabeza de un lado a otro, después los
hombros, las rodillas hacia arriba y los pies hacia atrás, todo contando hasta
diez. Al terminar acomodé el circuito para la actividad que consistía en que al
inicio de éste estarían colocados tres aros, después un silla, una banca y por
último cuatro conos intercalados. Formé los equipos y antes de comenzar les
recordé las indicaciones que le di dentro del salón, primero tendrían que
saltar dentro de los aros, después dar una vuelta completa alrededor de la
silla, pasar por debajo de la banca, pasar por los conos en zigzag y por último
tocar el tubo que estaba al final del circuito para regresarse caminando y
darle la mano al siguiente compañero. Lo realicé primero para darles la
demostración de cómo hacerlo. Ya explicada la dinámica, salieron los dos
primeros niños, Oliver y Diva, y así sucesivamente hasta que todos pasaron. No respetaron
lo de salir después de que llegara su compañero pero para la siguiente sesión
ya sabrán lo que deberán hacer y así realizarlo como se planeó, que haya un
equipo ganador, pero que todos reciban una medalla por participar. Al terminar la
actividad, volvimos a formar la rueda para los ejercicios que hicimos al
principio, regresamos al salón y tomaron agua. Faltaban diez minutos para
lonchar, cantamos la canción de las velitas y ya todos calmados empezamos la
actividad de las vocales, les pregunté cuáles eran y Danna J. fue la primera en
responder, las repetimos todos juntos y posterior a eso coloqué en el pintarrón
las imágenes con las vocales, mostrando una por una y preguntando cuál era,
después debajo de cada una coloqué una imagen de un objeto que iniciaba con esa
vocal, se las mostré y mencionaban el nombre del objeto para luego determinar a
cuál vocal pertenecía, Danna J. respondió a todas correctamente, los demás lo
hacían después de escucharla. Llegó la hora de lonchar y se fueron a lavar las
manos para comer y después a recreo. De regreso al salón mientras tomaban agua mojaron
el piso por estar empujándose, les llamé la atención y les pedí que se fueran a
su lugar, Diva, Oliver y Noel se salieron del salón sin permiso, por lo que al
regresar les dije que estaban en carita triste por salir sin permiso, Oliver
como acostumbra comenzó a gritar y llorar, le pedí que se calmara sino le
hablaría a su mamá y así fue como dejó de gritar. No quedaba mucho tiempo antes
que llegaran los papás por lo que solo iniciamos la actividad que no alcanzamos
a realizar temprano.
REFLEXIÓN:
La organización
de los rincones estuvo bien en cierta parte, solo me falló el que Oliver y Noel
estuvieran juntos pero quise tomar el riesgo y no salió tan mal. Debo modificar
un poco los ejercicios de cada rincón para que sean más sencillos para los
niños y trabajen bien. Poner más atención a los niños que necesitan más apoyo
en los rincones para que puedan realizar la actividad.
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